La inspiración
en la composición artística se asocia a un brote de creatividad
irracional e inconsciente. Literalmente, la palabra significa "recibir el
aliento”. Según los griegos, la inspiración supone que el poeta o artista
alcanza un estado de éxtasis o furor poeticus, el frenesí
divino o locura poética. El artista se transporta temporariamente al mundo de
la verdad o comprensión divina, y es esta visión la que lo obliga a crear.
Pues esta
hermosa fotografía, amigos, fue mi inspiración, y de ella nace este blog. En él
escribiremos sobre el vino y la viticultura desde un punto de vista femenino y con dosis moderadas de humor y buen gusto.
La imagen se titula “Wine Glass” y pertenece a Brock Davis, artista de Minneapolis que, entre otras cosas,
se propuso en 2009 hacer algo cool los 365 días de ese mismo año (y lo consiguió).
